Corrían los primeros años de la década del noventa y Colombia se veía insuficiente en la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, especialmente en jóvenes y mujeres. En ese campo, el Comité Regional para la Educación Sexual en América Latina y el Caribe (CRESALC), con el apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (CIID Canadá), desarrolló una amplia estrategia para la Educación Sexual de Adolescentes de Usme, en el que diseñamos un componente de movilización social y comunicación que luego dio pié a nuestro primer proyecto de comunicación denominado “Aprender sin miedo”. Este proyecto contó con el apoyo de la Fundación Restrepo Barco y la FES, y también con la orientación de Cecilia Cardinal de Martín y Matilde Saavedra, dos pioneras líderes de la educación sexual en Colombia y Latinoamérica.
En esta oportunidad, que nos propició CRESALC COLOMBIA, aprendimos sobre diseñar un modelo de comunicación y movilización social, que partiendo de la investigación y de la participación de los grupos de jóvenes de la comunidad, acercó una forma de hacer comunicación sobre mensaje de prevención recodificado para poder construir comunicación con las comunidades.
Este aprendizaje es la semilla del modelo de comunicación “rizomático”, en el que las tácticas de la comunicación, es decir el uso de las herramientas como redes, publicidad, medios de comunicación deben ser subsidiarias del reconocimiento del “problema comunicativo”, de los actores sociales de la comunicación.
